Contexto histórico
Caja Rural de Navarra y Rural Kutxa

Caja Rural de Navarra nace en 1910, como origen del cooperativismo rural que permitía a los agricultores tener representación en los mercados. Por aquel entonces, la Federación Social Católica de Navarra intentaba coordinar los esfuerzos de todas las cajas locales. En todo caso, como la federación de cada caja actuaba con libertad, algunas de las cajas locales más saneadas tardaron en unirse a las demás.

El Banco de España, a finales de los años 60, trata de agrupar a cada región bajo un paraguas común y en 1969 se registra por primera vez Caja Rural de Navarra ante el Banco de España.

En la década de 1980, Caja Rural de Navarra se convirtió en una de las entidades de crédito agrícola más sólidas del país, iniciando a partir de esa fecha su presencia en los mercados urbanos. La actual sede central de Caja Rural de Navarra data del año 1980.

A mediados de los años 80, Caja Rural de Navarra adopta la imagen de marca actual: la tipografía y la espiga diseñada en 1979 por el diseñador croata Ante Kvessitch inicialmente para Caja Rural de Albacete.
Para darnos cuenta de la importancia de Caja Rural de Navarra en los años 80, algunos datos a finales de 1987:
La caja poseía un total de 28.926 millones de pesetas en depósitos de sus clientes (un 10,8% del total de las cajas navarras).
Este dinero de los ahorradores de la caja se encontraba colocado en cuentas corrientes (5.636 millones de pesetas), cuentas de ahorro (9.429 millones de pesetas), y depósitos a plazo (13.859 millones de pesetas).
Tenía concedidos créditos por valor de 21.818 millones de pesetas.
Sus beneficios se elevaron en ese ejercicio a 724,3 millones de pesetas.
Contaba con 75 oficinas y delegaciones abiertas en toda Navarra, en las que trabajaban las 188 personas que componían su plantilla.
Fuente: Gran Enciclopedia de Navarra
En 1997, Caja Rural de Navarra inicia su expansión en La Rioja y en Gipuzkoa, creando la marca Rural Kutxa para la Comunidad Autónoma Vasca, manteniendo el mismo modelo de imagotipo, pero con traducción al Euskera. Posteriormente, en el año 2000 se abre la primera oficina en Álava y en 2006 en Bizkaia.
En el año 2012, tras la desaparición de Caja Navarra, Caja Rural de Navarra se convirtió en la única entidad financiera navarra, reforzando más si cabe su compromiso con el desarrollo local y apostando por un modelo de banca próxima y cercana, con un modelo de negocio basado en una red de oficinas formada para ayudar / asesorar a los clientes y con los desarrollos tecnológicos precisos para la realización de las operativas bancarias a través de canales digitales.
En la actualidad, Caja Rural de Navarra es una entidad financiera de ámbito regional que cuenta con 948 trabajadores y 254 oficinas situadas en: Navarra (139), La Rioja (24), Gipuzkoa (37), Álava (18), Bizkaia (35) y una en Madrid.

Caja Rural de Navarra
Rural Kutxa
Año de creación
1910
1997
Oficinas (254)
Navarra (139)
La Rioja (24)
Madrid (1)
Gipuzkoa (37)
Álava (18)
Bizkaia (35)
Es definida como una entidad privada de carácter social, una cooperativa de crédito que cuenta con más de 169 socios.
Su objeto social es la realización de toda clase de operaciones activas, pasivas y de servicios comunes a las entidades financieras que integran el sistema financiero español.
La entidad desarrolla un alto grado de implantación en el concepto de banca universal, hasta obtener una presencia destacada en todos los sectores de la economía: Particulares, Autónomos, Pymes, Empresas, Banca Privada e Instituciones públicas y privadas. Su organigrama es cuasi-plano, con un estilo matricial en la toma de decisiones.
Más información sobre Caja Rural de Navarra y Rural Kutxa en su web pública.
El Grupo Caja Rural
La historia de Caja Rural de Navarra y Rutal Kutxa está íntimamente ligada a la del Grupo Caja Rural; y para entender la historia de ambas entidades es necesario ahondar sobre los inicios históricos de todo el grupo.

En 1957 se constituye la Caja Rural Nacional (CRUNA) como Sociedad Cooperativa de Crédito de Segundo Grado (SCSG), con la intención de resolver las dificultades que empezaban a vislumbrar debido a la falta de unión entre estas entidades de crédito cooperativo rural en España. Era un órgano central de ámbito nacional de un sistema federativo de las Cajas Rurales.
En 1970 se constituyó la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (UNACC) como asociación representativa del sector de las cooperativas de crédito en España. Como patronal del sector de cooperativas de crédito, la misión esencial de la UNACC es la defensa y promoción de los intereses de las sociedades cooperativas de crédito y sus valores ante reguladores (nacionales y comunitarios) y ante la sociedad en su conjunto. Así, la UNACC actúa como interlocutor entre sus cooperativas asociadas y el resto de actores sociales, políticos y económicos en los distintos niveles local, nacional y comunitario, a través de dos actividades fundamentales: la representación institucional de sus intereses y el seguimiento y análisis del marco regulatorio.
En 1984, se firma un convenio de asociación entre 51 Cajas Rurales y el Banco de Crédito Agrícola (BCA), integrado en el Instituto de Crédito Oficial. Así, se creó este grupo asociado bajo la presidencia de D. José Barea. El Banco de Crédito Agrícola (BCA) era un banco público constituido en 1957, cuyo antecedente es el Servicio Nacional de Crédito Agrícola (SNCA) creado en 1925.
En este sentido, existían numerosos beneficios para aquellas cajas que obtuvieran del Banco de España la categoría de “calificadas”. Por ejemplo, se les permitía participar en la distribución del crédito oficial del BCA en similares condiciones a las que tenían el resto de entidades colaboradoras, lo cual fue un factor clave para su desarrollo en aquellos años.
En 1986 se funda Seguros RGA como entidad aseguradora de las cajas rurales, y también Rural Servicios Informáticos (RSI), que nace para dar servicio tecnológico a las cajas rurales. En ese momento se contaba con un core banking llamado TOGA (Tratamiento de Operaciones del Grupo Asociado de Cajas Rurales).
A partir de 1987 se produce un paulatino abandono del Grupo Asociado Banco de Crédito Agrícola-Cajas Rurales, por parte de un número considerable de cajas rurales de ámbito provincial.
Así, en el año 1989, 23 Cajas Rurales, que pertenecían al Grupo Asociado Banco de Crédito Agrícola-Cajas Rurales, se separaron y crearon la Asociación Española de Cooperativas de Crédito, hoy llamada Asociación Española de Cajas Rurales (AECR). En definitiva, en ese año se crea lo que hoy conocemos como Grupo Caja Rural.
En 1990, se crea el Banco Cooperativo Español (BCE) con la finalidad de servir como central bancaria para sus Cajas Rurales accionistas.
En 2002, Cajamar (antigua Caja Rural de Almería y Caja Rural de Málaga) abandonó el Grupo Caja Rural (AECR) para formar su propio grupo cooperativo independiente. En 2014 abandonó la UNACC (Unión de Cooperativas de Crédito), para crear ASEMECC (Asociación Empresarial de Entidades Cooperativas de Crédito), patronal del Grupo Cooperativo Cajamar. Así, las entidades que forman el Grupo Cajas Rurales Unidas son:
El Grupo Cooperativo Cajamar: Cajamar Caja Rural - fusión de Cajamar con Caja Rural del Duero, Caixa Rural Balears y Caja Campo - , Caixa Rural de Casinos, Caixa Albalat, Caixa Petrer, Caixa Turis, Caja Rural Castellón, Caja Rural de Canarias.
Y el Grupo Cooperativo Rurales del Mediterráneo: Ruralcaja, Caixa Rural Torrent, Crèdit València Caja Rural, Caixaltea, Caja Rural de Burriana, Caixa Callosa, Caixa Rural Nules, Caixa Alqueries, Caja Rural de Cheste, Caixa Rural d'Alginet, Caja Rural de Villar, Caixa Rural Vilavella, Caixa Rural Almenara, Caixa Rural Xilxes, Caja Rural Sant Vicent y Xaixa Rural Vilafamés.
En 2003 se crea de Docalia, como entidad independiente, agrupando el Área de Servicios Post-Producción hasta entonces integrado en RSI. Así, proporciona los servicios integrales de gestión y personalización de documentos para todo el Grupo Caja Rural.
En el 2018 se crea GRUCAJRURAL INVERSIONES, S.L., la entidad cabecera del grupo consolidable de entidades de crédito del que forman parte tanto Banco Cooperativo Español, S.A. y RGA Seguros Generales Rural, S.A. de Seguros y Reaseguros. Así, 29 cajas rurales constituyen un Mecanismo Institucional de Protección (MIP) de conformidad con el art. 113.7 del Reglamento 575/2013 (CRR). Se trata de un hito ya no solo en el mercado de cooperativas de crédito, sino también en sistema bancario español, puesto que es el primer MIP de este tipo que se aprueba en España (y único hasta la fecha). Un modelo que con indudable éxito se viene desarrollando desde hace varias décadas en otros países europeos, en especial Alemania, con el Grupo BVR (Bundesverband der Deutschen Volksbanken und Raiffeisenbanken), socio y aliado del Grupo Caja Rural desde hace más de 30 años.
En la actualidad, el Grupo Caja Rural es considerado "uno de los principales grupos bancarios operantes en España". Cuenta con 2.388 Oficinas y 8.410 Empleados, y su gran solidez financiera y patrimonial se plasma en 65.051 millones de euros de activos totales del Grupo —y unos Recursos Propios del Grupo de 5.103 millones de euros—. Además, cuenta con el apoyo de varias sociedades participadas como el Banco Cooperativo Español, Rural Servicios Informáticos y Seguros RGA.
El sistema de integración entre el Grupo Caja Rural y las entidades es un "modelo de banca federada que permite salvaguardar la autonomía de las Cajas Rurales que lo forman, sin tener que renunciar al requisito indispensable de operatividad bancaria y eficiencia empresarial".

Es importante destacar que "el sistema de banca por el que ha optado el Grupo Caja Rural se caracteriza por su descentralización operativa y por la aplicación del principio de subsidiariedad, desarrollado sobre la base del criterio de independencia jurídica y de decisión de cada miembro".
Más infomación en la web del Grupo Caja Rural.
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